El dinámico Marte saluda a 2012 en tu signo, de donde no saldrá hasta julio, para darte nuevo empuje y energías, quizá en exceso, por lo que el primer semestre estarás muy activ@ y con gran capacidad de decisión pero algo impaciente e irritable si las cosas no salen como deseas. Controla tus impulsos, sé prudente y evita disputas. El buen Júpiter te brindará también en esos primeros meses del año estupendas vías de escape desde Tauro y el área de tu vida vinculada a viajes, estudios, y a todo lo que sea ampliar tus horizontes y radio de acción. Y el intenso Plutón te ayudará desde Capricornio, el otro signo de tierra como tú que en todo te favorece, a volcar tus energías creativamente y no parar hasta llevar adelante tus iniciativas y proyectos.
La entrada en febrero del romántico Neptuno en Piscis, tu complemento, dulcificará la relación con tu media naranja, pero quizá vivas momentos más apasionados cuando llegue noviembre y Marte coincida con Plutón precisamente en Capricornio y el sector de tu vida asociado al amor. Necesitarás dar salida a tu energía física o sexual, así que, si no tienes pareja, lo mejor será que practiques alguna actividad o deporte adecuado donde verter tu posible exceso de adrenalina.
Sugerencia: Hacer yoga, taichí, o meditación en movimiento, te ayudará a liberar estrés, a allanarte el camino, o a emplear la ternura en el amor, y la diplomacia con otras personas, en lugar de otros arranques y arrebatos menos recomendables.
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La entrada en febrero del romántico Neptuno en Piscis, tu complemento, dulcificará la relación con tu media naranja, pero quizá vivas momentos más apasionados cuando llegue noviembre y Marte coincida con Plutón precisamente en Capricornio y el sector de tu vida asociado al amor. Necesitarás dar salida a tu energía física o sexual, así que, si no tienes pareja, lo mejor será que practiques alguna actividad o deporte adecuado donde verter tu posible exceso de adrenalina.
Sugerencia: Hacer yoga, taichí, o meditación en movimiento, te ayudará a liberar estrés, a allanarte el camino, o a emplear la ternura en el amor, y la diplomacia con otras personas, en lugar de otros arranques y arrebatos menos recomendables.